¿Sentir o no sentir?
Odio estos días. La navidad no me hace sentir bien, creo
que la detesto.
El día de hoy no ha salido sol, está nublado por
completo.
Es un día extraño.
Otra vez me siento lejana y a medio despertar. No he
intentado forzarlo, porque cuando solía hacerlo antes empezaba a dolerme el
pecho.
En dos días es mi siguiente sesión con la psicóloga.
Es la primera vez que me gusta una. Llevo ya medio año asistiendo con ella
regularmente y he hecho progresos importantes.
Las cosas han dejado de tener ese tinte desesperanzador
y río más. Aún recuerdo que fue al tercer mes de asistir con ella que empecé a
bailar en mi habitación otra vez, me animé a preparar recetas culinarias más
complicadas y a autocastigarme menos si no salían como quería.
Mis fallos es la cosa a la que menos tolerante soy,
puedo decirlo.
Aún me cuesta salir de casa y me siento más a salvo si
cuando lo hago voy acompañada. Creo que es aquello de lo que no quiero ser consciente
aún y el mayor factor causante de mi ansiedad.
Detesto estar fuera. Estar fuera siempre ha sido una
jungla, poniendo mis instintos de supervivencia al máximo. Y, aunque suena a
película de acción, ha sido mi realidad durante los últimos 10 años o más de
los que llevo viva en este mundo de mierda.
Comentarios
Publicar un comentario